frioAitor Hernández Gutiérrez, ciclista criado en la cantera vasca que pasó al profesionalismo en el año 2004. Nació el 24 de enero de 1982 en la localidad vizcaína de Ermua.

Su carrera ha marcado un recorrido de “boomerang”, Siendo de los primeros ciclistas en dar sus primeros pasos en el ciclocross donde acumuló muchos triunfos en sus años de aprendizaje en el mundo del ciclismo, para posteriormente centrarse en la carretera y acabar volviendo definitivamente al ciclocross, donde está asentado actualmente y de donde está demostrando ser uno de los mejores corredores en la actualidad dentro del panorama nacional y con vistas a marcar grandes registros que puedan acercarle a ser uno de los más grandes de la historia de nuestro país en esta especialidad.

Desde muy joven, el ermuarra se declinó por la bicicleta y no por el balón como la gran mayoría de sus compañeros, despuntando ya en cadetes cosechando muchas victorias allá donde iba a correr, como fue en Amorebieta, Orio o Sodupe, todas ellas muy importantes dentro del calendario vasco, por donde se han dejado ver muchas de las grandes estrellas de la historia ciclista de nuestro país. Todos esos triunfos le valieron a Aitor para que los seleccionadores vascos en ese momento, Jokin Mujika y Luis Mazorriaga le incluyeran dentro de sus planes para la selección autonómica debutando así ya en los Campeonatos Nacionales que tuvieron lugar en los Corrales de Buelna (Cantabria).

Su paso por la categoría junior siguió de la misma manera, aumentando su palmarés fin de semana tras fin de semana, consiguiendo grandes triunfos en carreras de entidad y convirtiéndose año tras año en el mejor junior de su edad, dejando las cosas claras ya desde su primera temporada en la categoría y haciendo con ello que ya su nombre empezara a ser barajado por equipos de importancia como el Saunier Duval o el Café Baqué, dos de las mayores canteras del ciclismo en nuestro país, acabando recalando en el segundo de ellos. En su primer año consiguió grandes victorias como en Muxika, el Trofeo Tabira, la Bizkaiko Izuldia (dos etapas, regularidad y general), el Campeonato de Euskadi en carretera o dos etapas en la Vuelta a Besaya, y empezar ya con su idilio con el barro, consiguiendo hasta una decena de victorias en pruebas de ciclocross hasta de la entidad de la Chalangue Copa de España. Otra de sus grandes victorias en la mencionada categoría junior fue el adjudicarse la general de la Bira junior, una de las más grandes pruebas para juveniles en todo el territorio nacional y que no hacia otra cosa más que augurar un grandísimo futuro al de Ermua.

El salto a la categoría amateur no fue fácil, pero aún así Aitor Hernández continuó cosechando triunfos de embargadura como vencer en dos ocasiones (2001 y 2002) el Trofeo Lehendakari o el Gran Premio Seur celebrado en la localidad natal de Miguel Induráin, Villava, por delante de corredores que luego han mostrado su dimensión como Amets Txurruka o Jorge Azanza. Lo que hacía que ya con apenas 21 años todo el mundo le pusiera en equipos profesionales para empezar a dar el do de pecho entre los mejores ciclistas del pelotón.

Así, y siguiendo los pasos de uno de sus ídolos, Igor Astarloa, dejaba el Debabarrena donde había estado militando ese último año para firmar su primer contrato profesional con el conjunto italiano del LPR Maserati. Con esto en el año 2004 pasaría a engrosar la lista de corredores profesionales salidos del más que prolífico pelotón euskaldun.

Como es lógico los primeros años no fueron fáciles para el corredor nacido en Ermua, aunque siempre se mostró batallador y exigente consigo mismo, como había estado haciendo desde que comenzó a montar en bicicleta. La recompensa la estuvo a punto de obtener en 2005 en la segunda etapa de la Euskal Bizikleta, donde Ángel Vicioso, por aquel entonces en Liberty, le privó al sprint a Aitor de hacerse con su primera victoria como profesional en una etapa finalizada en Abadiño.

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Tras dos años de duro trabajo en el conjunto italiano del LPR, el esfuerzo realizado hizo que pudiera cumplir uno de sus grandes sueños, volver a casa para correr en el equipo de su tierra. El Euskaltel Euskadi se fijó en Aitor para que a partir de 2006 empezara a defender los colores naranjas de la estructura vasca. Cuatro temporadas pasó ligado al conjunto telefónico vasco, donde su mayor triunfo fue el de conseguir en 2007 la clasificación de la montaña de la Vuelta al País Vasco. No obstante, el de Ermua puede presumir que durante esas cuatro temporadas llegó a defender los colores del equipo de su tierra en las tres grandes del ciclismo, Giro, Tour y Vuelta, logrando acabar las dos últimas.

En 2010, y ya sabiendo que no iba a continuar en las filas del equipo en el que había militado las últimas cuatro temporadas, decidió dejar la carretera definitivamente para volver a la que había sido uno de los mayores focos de triunfos en su época inicial, el ciclocross, consiguiendo en ese primer año de 2010 ya triunfos de la talla del Campeonato de Vizcaya.

La adaptación al barro no fue fácil, por lo que la temporada siguiente de 2011/2012 no fue excesivamente brillante en cuanto a triunfos y el de Ermua estuvo a la sombra de Javier Ruiz de Larrinaga y Egoitz Murgoitio que hicieron una gran temporada, aunque si bien es cierto que Aitor se mostró en todas las carreras en las que participó acumulando muchos pódiums y poniéndoles las cosas muy difíciles a los otros dos campeones vascos.

Pero si hay una temporada en la que Aitor se desquitó de todo, fue la pasada 2012/2013, donde ya adaptado completamente a su nueva disciplina y con una mayor estructura tras él, pudo centrarse única y exclusivamente en lo que llevaba haciendo desde muy joven, ganar. La temporada acabó siendo un auténtico festival de triunfos para el de Ermua, donde raro era el fin de semana en el que no estampará su nombre en el palmarés de la carrera donde corría. No obstante en todo el año Aitor no se bajó del pódium ni una sola vez, lo que le valió entre otras cosas para hacerse con la Copa de España de ciclocross por delante de Egoitz Murgoitio, y sobretodo para conseguir la principal carrera de nuestro calendario, el Campeonato de España celebrado en Navia (Asturias) donde siendo el gran favorito para hacerse con el triunfo cumplió con todos los pronósticos venciendo con claridad en una prueba que resultó muy dura. La temporada la cerró viajando a Estados Unidos para disputar el Campeonato del Mundo celebrado en Louisville, finalizando en una más que meritoria vigesimotercera posición.

Para este año que acaba de comenzar, Aitor tiene depositas grandes esperanzas, y a parte de cosechar triunfos en el campo de la MTB, ha comenzado a defender su maillot de campeón de España de la mejor manera posible, venciendo en la primera prueba de la Copa Federación en Oviedo dejando patente que todavía queda mucho que contar del campeón de Ermua, de Aitor Hernández Gutiérrez.

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